Los chiles, un alimento mexicano con mucha historia

Los chiles son los grandes protagonistas de la cocina mexicana y cuentan con una enriquecedora historia que se remonta a la América colonial...

Los chiles son los grandes protagonistas de la cocina mexicana y cuentan con una enriquecedora historia que se remonta a la América colonial.

Su aspecto inofensivo oculta varias de sus peculiaridades, la gastronómica por su extraordinario picor y sus propiedades beneficiosas o curativas para el organismo. En el lenguaje culinario se le conoce como jalapeño, guindilla, tabasco y cayena, entre otros. Pertenece a la familia de las solanáceas, del género Capsicum.

El chile contiene capsaicina que tiene numerosas propiedades terapéuticas y protectoras para la salud. Además, tienen más de 7000 años de historia y están presentes en los menús de los restaurantes de todo el orbe.

En un principio era consumida por los indios 'nahuatl' y se puede comer al natural, en rodajas, cocida, triturada o sirviendo de condimento a numerosos platos por su poder nutritivo y reforzante. Llegó a España con los conquistadores y se difundió rápidamente por toda Europa y Oriente. Ya en el siglo XVI existen evidencias de su cultivo en Italia, Alemania e Inglaterra. También llegó a las cocinas de China, India, Filipinas e Indonesia, donde es cocinada en su versión más oriental.

La especia forma parte de la cultura de regiones estadounidenses como Louisiana, Texas, California y Nuevo México aunque la "capital mundial de los chiles" sigue siendo México, donde es una de las principales señas de identidad de su cocina.

Los chiles son una fuente de vitamina C y provitamina A. También contiene vitamina B6, potasio, magnesio y hierro y, entre otras cualidades, favorece la absorción de hierro vegetal de los cereales y legumbres. La cpasaicina favorece las cualidades saludables, ayuda a quemar grasas y combate los cánceres de próstata y páncreas, disminuye el riesgo de diabetes y tiene propiedades antiinflamatorias y analgésicas.

Los expertos advierten que su consumo debe enmarcarse dentro de una dieta equilibrada, variada y completa, ya que el exceso en el consumo de chiles ha sido vinculado a trastornos de estómago, por su carácter picante.

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