Cómo hacer bolas de arroz o arancinis perfectos

Aprende a preparar bolitas de arroz fáciles y ricas

¿Te gustaría aprender a preparar los clásicos arancini o bolas de arroz? Es una receta deliciosa y que te va a venir fenomenal para cuando te ha sobrado risotto o un simple arroz. ¡Sigue los pasos y disfruta estas delicias!

Como hacer bolas de arroz

Los arancini son una de las recetas más tradicionales de Italia. Son bolas de arroz, rellenas o no, que generalmente se preparan con el risotto que sobró del día anterior. Una vez frío, se compacta, se forman bolas, se pasan por harina y luego se rebozan. Finalmente se fríen. Básicamente: una auténtica delicia para disfrutar como entrante o para una rica comida.

Ingredientes

  • 500 gramos de risotto o arroz sobrante del día anterior
  • Dos huevos batidos
  • Harina
  • Pan rallado
  • Sal, pimienta, ajo y perejil
  • Aceite para freír

Preparación

  • Con el arroz o risotto (preferentemente, es más rico y cremoso) bien frío sacado de la nevera, forma pequeñas bolitas que te entren en la palma de la mano y reserva.
  • Mientras tanto, bate los huevos con sal, pimienta, ajo y perejil picado. Pasa primero las bolas de arroz por un poco de harina sola, luego por el huevo y finalmente por el pan rallado (o el rebozador que más te guste).
  • Pon a calentar una cantidad considerable de aceite. Luego, deberás ir colocando los arancini. Deja que se doren bien y deja escurrir sobre papel absorbente. Listo: ya tienes las bolitas de arroz fritas.

Receta de risotto para arancini o bolas de arroz

Dentro de las recetas con arroz, la del risotto es una de las más tradicionales. Es un arroz rico, cremoso, que se prepara con una base de cebolla y caldo y que se disfruta a lo largo y ancho del mundo.. Si no sabes cómo preparar un risotto, no pierdas de vista la receta en el enlace anterior.

De todas formas, estas cuestiones son clave para preparar un buen risotto:

  • Usa un buen arroz con almidón. Toma un carnaroli o un arroz arboreo. Te permiten un resultado final más cremoso.
  • Usa un rico caldo. Esto es fundamental para un risotto. Un caldo con gusto a nada o uno demasiado artificial le darán al arroz justamente su mismo sabor. Un caldo rico hace la diferencia.
  • Remueve durante toda la preparación. Revolver el risotto durante toda la preparación es fundamental para que libere el almidón y que quede cremoso naturalmente.
  • Termina con mantequilla y queso. Más allá de la cremosidad natural de un buen arroz, termina con un poco de mantequilla y parmesano rallado para que quede con un gran sabor.

Otras variantes en la receta bolas de arroz

Ya sabes que las recetas de arroz admiten muchas variantes y que tampoco vas a tener que ceñirte a algo demasiado ortodoxo cuando prepares estas bolitas de arroz. ¿Te atreves con estas variantes?

  • Bolitas de arroz con queso. Cuando preparas los arancini, coloca un dadito de muzzarella en el medio de la bola de arroz, antes de rebozar. Queda riquísimo.
  • Bolas de arroz con setas. Prepara un risotto con setas de todo tipo y luego usa los sobrantes para preparar los arancini. Es una delicia absoluta para disfrutar al día siguiente.
  • Bolas de arroz con jamón. Si te ha quedado un arroz caldoso de sobra, pícale un poco de jamón, mezcla bien, descarta el exceso de líquido y finalmente prepara los arancini.

Otras comidas con arroz

¿Te gusta mucho comer arroz? Intenta con estas otras variantes que vas a poder descubrir a continuación.

  • Arroz con tofu y vegetales. Una receta absolutamente perfecta para cualquier persona que guste de la comida asiática vegetariana. Arroz, tofu y verduras: no falla.
  • Arroz aromático árabe. ¿Te gustan las guarniciones de la comida árabe? Entonces tienes que probar con este genial arroz aromático. Va perfecto para comer comidas que no necesariamente sean mesorientales.
  • Ensalada de arroz con atún. Un clásico absoluto que jamás pasa de moda. Una ensalada de arroz con atún siempre te puede salvar cuando tienes hambre y pocas cosas a mano.
Otros artículos que te pueden interesar:


Periodista. Bebedor empedernido de té verde y convencido de los remedios caseros.

No hay comentarios

Créditos de la imagen