Novena a San Cayetano para encontrar trabajo

Descubre cómo pedir a San Cayetano y que cumpla

En el siguiente artículo aprenderás la oración de San Cayetano para el trabajo y aprenderás su historia y milagros.

Si necesitas encontrar trabajo urgente o quieres rezar para que un ser querido salga de una mala situación laboral, aquí aprenderás la novena a San Cayetano que te permitirá pedir su intervención para ayudarte.

Historia de San Cayetano

Conocido como Santo de la Providencia, Patrono del pan y del trabajo, San Cayetano nació el 1 de octubre del año 1480 en Vicenza, Italia. Creció dentro de una familia cristiana de buen pasar económico y por lo tanto fue criado en esa fé.

Cayetano estudió teología y derecho en la Universidad de Padua y en el año 1507 viajó a roma para oficiar de escritor de Letras Apostólicas. Fue un ferviente promotor de la fe católica y se distinguió por su obra caritativa con los pobres. Fue canonizado por el papa Clemente X en 1671.

Existen diversas historias que cuentan los milagros de San Cayetano. Uno de los primeros fue en la ciudad de Venecia mientras visitaba un hospital. Cuentan que se acercó a la cama de una joven que padecía gangrena y a la que estaban por amputarle la pierna. San Cayetano corrió la venda, le besó la pierna e hizo la señal de la cruz.

Al momento de la operación para amputarle la pierna, los médicos notaron que la joven ya estaba curada.

Novena a San Cayetano de Thiene

Si estás atravesando una difícil situación en el ámbito laboral y necesitas conseguir o cambiar de empleo rápidamente. Reza durante 9 días seguidos esta Novena de San Cayetano para pedir su intervención y obtener ayuda.

Oración para todos los días

Esta es la oración a San Cayetano que debes rezar todos los días, previamente a la oración correspondiente a cada día en particular. Al finalizar esta oración, y la oración de cada día, tienes que rezar un Padrenuestro, un Avemaría y un Gloria.

Omnipotente y sempiterno Dios, que hiciste que San Cayetano confiando en vuestra Providencia despreciara las cosas de la tierra y se viera enriquecido con abundantes bienes celestiales; concedednos que los que imploramos los efectos de vuestra admirable Providencia seamos socorridos en nuestras necesidades por su intercesión. Os lo pedimos por nuestro Señor Jesucristo. Amén.

Primer día

Reza la oración para todos los días y luego la oración para el primer día. Al finalizar, ora un Padrenuestro, un Avemaría y un Gloria.

Glorioso San Cayetano, que tanto apreciasteis la práctica saludable de la oración, que vuestra vida fue una oración continua, y a este provechoso ejercicio dedicabais particularmente hasta ocho horas diarias; haced que estemos plenamente convencidos que todo se alcanza mediante la oración y nada se puede esperar sin ella y que todas nuestras oraciones vayan acompañadas de viva, fe, reverente atención, profunda humildad, filial confianza e inagotable perseverancia. Amén.

Segundo día

Para el segundo día puedes prender una vela junto a una estampa de San Cayetano y rezar las oraciones previas, y la oración final de todos los días.

Glorioso Protector mío San Cayetano, cuyo amor a Jesús Sacramentado animó vuestro celo a levantarle suntuosos templos, adornándolos con magnificencia, y a exhortar a los fieles a que recibieran frecuentemente y con piedad la Divina Eucaristía; alcanzadnos que por reverencie al Santísimo Sacramento estemos en el templo con piedad y modestia, y recibamos la Sagrada Comunión con mérito pera la vida eterna. Amén.

Tercer día

Reza la oración respectiva al tercer día de la novena a San Cayetano y al finalizar reza un Credo y un Salve.

Glorioso protector mío San Cayetano, cuya singular devoción a María os mereció su protección, particularmente en la hora de la muerte, en la que os dijo llena de dulzura: Cayetano, vente conmigo que mi hijo te espera; alcanzadnos de esta bondadosa Madre que la invoquemos en todos los instantes de nuestra vida y de este modo Ella nos asista ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.

Cuarto día

La oración del cuarto día se reza para pedir iluminación pero sobre todo fe. Reza las oraciones correspondientes y al finalizar reza un Padrenuestro, un Avemaría y un Credo.

Glorioso Protector mío San Cayetano que fuisteis acérrimo defensor de la Fe contra todos los embates de la herejía descubriendo con destreza el virus, emponzoñado del error; haced que apreciemos el don inestimable de la fe, sin la cual es imposible agradar a Dios, y rechacemos con prontitud y firmeza todas las sutilezas del error. Amén.

Quinto día

Durante el quinto día, la oración habla de la esperanza. Reza las oraciones y al finalizar reza un Avemaría, Salve y un Credo.

Glorioso Protector mío San Cayetano, que tanto os distinguisteis en la virtud de la esperanza, que rechazaste los medios humanos que os ofrecían los poderosos de la tierra para el sustento de vuestras comunidades, esperándolo todo de la Providencia; alcanzadnos que vivamos con la inquebrantable esperanza de que Dios nos concederá por los méritos de su divino Hijo la vida eterna junto con los medios para conseguirla, y que nuestra confianza de alcanzar los bienes temporales no se vea jamás confundida Amén.

Sexto día

El sexto día se reza para pedir caridad en los corazones. Al finalizar las oraciones, reza un Padrenuestro y un Avemaría.

Glorioso Protector mío San Cayetano cuya ardiente caridad dilató tanto vuestro pecho que de él salió vuestro corazón, agitando dos alas maravillosas, hacia el cielo y perseguisteis siempre a su enemigo mortal, el pecado; alcanzadnos que amemos a Dios de todo corazón y por Dios a nuestros prójimos. Amén

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Séptimo día

En la oración del séptimo día se reza para pedir la humildad necesaria para no caer en la soberbia y obrar por el bien. Al finalizar reza un Credo y un Salve.

Glorioso Protector, mío San Cayetano cuya profundísima humildad os hizo renunciar las dignidades pontificias y os reprochaba como un gran atrevimiento el haber recibido la dignidad sacerdotal; concedednos que no merezcamos por nuestra soberbia que Dios aparte su rostro de nosotros, sino que con nuestra sincera humildad atraigamos sobre nosotros sus misericordiosas miradas. Amén.

Octavo día

Los últimos dos días, la oración hace referencia a la paciencia. La paciencia que se necesita para esperar que Dios haga su obra y cumpla con las peticiones urgentes que anhelas. Al finalizar reza un Padrenuestro y un Avemaría.

Glorioso Protector mío San Cayetano, que sufristeis con tanta paciencia toda vuestra vida, particularmente cuando el saqueo de Roma y fuisteis azotado y encarcelado por soldados inhumanos; alcanzadnos la gracia de sufrir pacientemente las adversidades de esta vida, para así labrarnos una gloriosa corona en el cielo. Amén

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Noveno día

Al finalizar la oración del último día, debes encender una vela, pedir con mucha fe lo que deseas conseguir y rezar tres Padrenuestros y tres Avemarías.

Glorioso Protector mío San Cayetano, cuya perfecta castidad mereció que la Virgen Madre depositara en vuestros brazos a su Divino Hijo y que vuestro cuerpo exhalara cierto aroma celestial; alcanzadnos que no manchemos nuestro corazón con el pecado impuro y que guardemos nuestra castidad con la mortificación cristiana. Amén. Concluir con las oraciones finales.

Oración final

Para lograr la gracia que deseas y obtener la intercesión de San Cayetano reza esta oración compuesta por San Cayetano y al final reza tres Padrenuestros a la Santísima Trinidad.

"Mirad, oh Señor y Padre Santo, desde vuestro Santuario y lugar excelso donde habitáis en el cielo y fijad vuestra mirada en esta Hostia Santa que os ofrece nuestro gran Pontífice vuestro Hijo Santísimo y Señor nuestro Jesús por los pecados de sus hermanos, y perdonadnos nuestras muchas culpas. He aquí la voz de la sangre de nuestro Hermano Jesús que clame a Vos desde la Cruz. Escuchad, ¡oh Señor!, aplacaos, atended y enviad vuestro socorro; no lo retardéis, Dios mío, por vuestra gran bondad ya que vuestro nombre ha sido invocado sobre nosotros, sobre esta ciudad y sobre todo este pueblo y obrad con nosotros según vuestra misericordia".

Oh Dios!, Protector de los que en Vos confían sin cuyo poder y gracia nada existe de bueno y santo; derramad copiosamente sobre nosotros vuestra misericordia para que, a ejemplo de San Cayetano, usemos de tal modo de los bienes temporales que no perdamos los eternos de la gloria. Os lo pedimos por nuestro Señor Jesucristo Amén.

Otras oraciones para encontrar trabajo

Si te ha gustado la novena de San Cayetano para obtener trabajo, aquì te comparto otras oraciones a diversos santos que te ayudarán a abrirte el camino:

  • Oración a San Josemaría Escriva: conoce la historia y milagros de esta santo de la Iglesia Católica y aprende poderosas oraciones para pedir su ayuda y encontrar trabajo.
  • Oración a Santa Rita: esta santa también es muy solicitada cuando se necesita ayuda para encontrar un empleo. Conoce su historia y aprende poderosas oraciones que te ayudarán.
  • Oración al Divino Niño: conoce la historia de la devoción del Divino Niño Jesús y aprende una poderosa oración para pedir trabajo urgente.
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Comunicadora social. Apasionada de la astrología como herramienta de crecimiento personal.

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