La educación emocional, clave para el éxito

La Educación Emocional: Una herramienta para el éxito académico y profesional

La educación emocional potencia no sólo aspectos cognitivos e intelectuales del individuo, como era habitual en la forma tradicional de enseñanza, sino también otros aspectos tan importantes como el desarrollo de la personalidad, las aptitudes, los valore

La educación emocional potencia no sólo aspectos cognitivos e intelectuales del individuo, como era habitual en la forma tradicional de enseñanza, sino también otros aspectos tan importantes como el desarrollo de la personalidad, las aptitudes, los valores, la motivación y el esfuerzo, de manera que se persigue una manera integral de educación.

La educación, entendida como tal, ha ido transformándose y adaptándose a las nuevas sociedades impuestas por cada sociedad. Por esto, no es lo mismo la educación que se impartía en las aulas en el S.XIX con la que ahora se realiza. De hecho, antiguamente la educación se concebía como una instrucción centrada en la adquisición de conocimientos, en los que el profesor se convertía en la parte activa o transmisor directo y el alumno en receptor o mero agente pasivo. Memorizar era la base del aprendizaje.

Sin embargo, la nueva forma de educar ya tiene en cuenta aspectos tan importantes como el desarrollo afectivo o social del alumno, que antes eran secundarios. Ahora, se trata de formarlo, potenciando no sólo aspectos cognitivos e intelectuales del individuo, sino también otros tan importantes como el desarrollo de la personalidad, las aptitudes, los valores, la motivación y el esfuerzo, de manera que se persigue una manera integral de educación. Todos estos aspectos son los que Goleman englobaría en el concepto Inteligencia Emocional y que son tan importantes o más que la Inteligencia racional entendida desde el punto de vista del Coeficiente Intelectual (C.I.).

Ahora se refuerza el autoconocimiento emocional del alumno, se trata de conseguir la autorregulación de las emociones, de conseguir la automotivación y desarrollar la empatía o consciencia social, las habilidades sociales o la capacidad de relacionarse con los demás. La investigación demuestra que contemplar este tipo de inteligencia es un factor mucho más relevante a la hora de predecir el éxito académico y profesional de los individuos que el simple C.I.

En nuestros centros, sean del nivel educativo que sean, debemos tratar de educar emocionalmente a nuestros alumnos, de buscar su desarrollo global o integral, según los expertos en la materia. Y es que la mayoría de las decisiones que tomamos en nuestros puestos de trabajo las tomamos haciendo uso de nuestra inteligencia emocional.

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